18 oct. 2011

Cruceros Bálticos: Estocolmo

Cuando uno vive en Helsinki tiene que aprovechar el mar Báltico y los cruceros que permiten disfrutar las ciudades que habitan sus costas.

Por suerte, he podido visitar varias de ellas, así que os propongo hacer un viaje por cada una. Preparad la maleta que allá vamos.

Primera parada: Estocolmo.


Estocolmo

Estocolmo, como ya sabéis, es la capital de Suecia y  es también su ciudad más grande con casi dos millones de habitantes.

El origen de esta ciudad fue proteger a Suecia frente a las invasiones marítimas de otros países, y es que la ciudad está asentada sobre diferentes islas, concretamente catorce, controlando así el acceso marítimo.

La ciudad cuenta con un casco antiguo muy bonito, rodeado de puentes y canales, que en cierto modo, le dan un aire veneciano a la ciudad (aunque muy lejos de llegar a ser Venecia).




El barco

Hablando siempre de Helsinki como punto de partida, el viaje dura aproximadamente una hora en avión y una noche en barco. Como estamos hablando de cruceros, os cuento la experiencia en el barco.

En esta clase de cruceros suele haber mucha animación. Hay una zona de discoteca, una zona de bar con música en directo, una zona de bufette y otra zona de simple cafetería. La calidad de estos entretenimientos depende mucho del barco, el día y la cantidad de alcohol que lleves encima.

Porque eso sí, los barcos tienen Tax Free, con lo que el alcohol es más barato que en Finlandia, por lo que mucha gente aprovecha para cargar provisiones, aunque esto es más frecuente en el de Tallinn, ya os lo contaré.

También se organizan viajes por parte de las universidades, en las que el objetivo del viaje no es tanto ver la otra ciudad si no celebrar una fiesta en la noche de ida y otra en la de vuelta en el barco. Os podéis imaginar como es una fiesta con barco lleno de gente de veintipocos, la mayoría Erasmus y un Duty Free.

Mis viajes a Estocolmo han sido tres: uno como universitario erasmus, otro de trabajo (en avión) y otro en un crucero más tranquilo, con lo que, he disfrutado las tres cosas, pudiendo disfrutar de la fiesta, de la ciudad y del hotel en el caso del viaje de empresa. Todas merecen la pena en algún aspecto.

En cualquier caso, el precio desde aquí para estos cruceros es muy asequible, pues los hay desde los 30€ ida y vuelta con un camarote para las dos noches, aunque hay que sumarle las comidas. Lo bueno es que los hay practicamente todos los días, encajando perfectamente en duración con un fin de semana.

La ruta

Como casi siempre que salimos de Helsinki, pasamos cerca de Suomenlinna y dejamos la ciudad detrás, ya que primero viajamos hacia el sur para luego girar al oeste.

Lo que se puede ver desde el barco os lo dejo en estas fotos

Helsinki con sus dos catedrales
Isla de Suomenlinna

En general el Báltico es un mar muy tranquilo, pero en las dos veces que he ido, en el primero a la vuelta y en el segundo a la idea, me he mareado bastante, ya que cuando hay temporal, el mar se mueve bien. Un buen consejo para esos casos es salir a la parte exterior del barco y tomar un poco el aire, funciona de maravilla.  


La ciudad de Estocolmo

Sin lugar a dudas, el casco antiguo es lo que más merece la pena. En el se encuentran el Palacio Real, el parlamento, la ópera, y el museo nacional entre otros. Se puede visitar todo en unas pocas horas, con lo que en general, con estos cruceros de un día se puede ver todo sin prisas.

Frontal del parlamento


Hay dos cosas que a mí me llamaron mucho la atención: el antiguo ayuntamiento y las calles estrechas de la ciudad vieja.

El primero de todos es el "City Hall", que se encuentra un poco apartado de la isla principal donde se encuentra el Palacio y el parlamento, aunque tiene acceso al mar. El edificio en sí está hecho de ladrillos, rematado con una alta torre, junto con un patio central y unos jardines muy agradables de disfrutar. En este edificio se celebran los banquetes de los premios Nóbel.

CityHall de Estocolmo

Patio interior

Como curiosidad, comentar que por allí, en uno de los laterales del patio, hay un caballo, símbolo de Suecia, de aproximadamente dos metros, y a mí me han contado que algunos se suben para hacerse fotos...

El otro detalle que comentaba eran las pequeñas calles del casco antiguo, merece mucho la pena dar una vuelta por ellas. La mayoría de los locales son tiendas de recuerdos, así como de motivos vikingos y algunos restaurantes. Os dejo un par de fotos para que os hagáis una idea.





Y por supuesto, no pueden faltar fotos de los canales:





La salida de Estocolmo

Si la ciudad no os ha parecido lo suficientemente bonita, esperad a ver las fotos de la salida de Suecia, y es que hay casi dos horas en las que el barco va viajando lentamente entre islas antes de salir a mar abierto. Al coincidir con el atardecer, si tenéis suerte como yo tuve en mi último viaje, podréis ver paisajes como estos:



Si os han gustado las fotos y queréis ver más, en Flickr tengo este albúm en el que reuno las mejores, tanto de la ciudad como del crucero (de este, y de otros más).

Espero que os haya gustado la primera parada.

No deshagáis la maleta que pronto nos vamos en el siguiente barco :)


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